Cada novela tiene un origen único, una chispa que enciende la imaginación del autor y lo empuja a contar una historia. En el caso de La hija del rojo, esta chispa fue una mezcla de amor familiar, admiración y la necesidad de dar voz a un pasado lleno de resiliencia y superación. Inspirada en la vida de mi abuela materna, este libro no solo es un homenaje a ella, sino también un reflejo de la historia colectiva de tantas familias que vivieron tiempos difíciles y supieron salir adelante.
En este artículo, quiero compartir contigo cómo nació La hija del rojo, las emociones que la impulsaron y cómo las raíces familiares y los relatos orales se transformaron en una novela que mezcla realidad y ficción.
Historias oídas entre culines de sidra
Desde niña, he escuchado fascinada las historias que contaban mis tíos y tías abuelas sobre la guerra. En nuestras visitas a Asturias, entre culines de sidra, los adultos compartían anécdotas, algunas alegres, otras desgarradoras, sobre esa época de sus vidas.
Esa bomba que todavía estaba en la cueva donde el tío Alfonso guardaba la sidra, en la que nunca nos dejaban entrar, las chinches que dejaron los soldados a su paso cuando el frente avanzaba y la población civil tuvo que abandonar sus casas para refugiarse en Ribadesella, las carreras sobre el puente para llegar al refugio cuando sonaban las sirenas…
A mi abuela le costaba hablar de su infancia y juventud, marcadas por el dolor y el trauma. Pero escuchar esas historias despertó en mí una fascinación tremenda con la guerra civil española y la vida en el exilio. Durante mi adolescencia y juventud, leí ávidamente todos los libros que caían en mis manos sobre el tema y vi todas las magníficas películas que retrataban diferentes pedazos de esa época. Películas como Soldados de Salamina, La lengua de las mariposas, Libertarias, Tierra y libertad… y todos los libros de los Episodios de una Guerra Interminable de Almudena Grandes, me han servido de inspiración.
De hecho, tengo innumerables borradores del primer capítulo de esta novela, el más antiguo es de cuando tenía quince años.
La bendición de mi abuela
Aunque la idea de escribir la historia llevaba años rondando mi mente desde que tengo uso de razón, el impulso definitivo llegó poco antes de su fallecimiento, en 2021. Yo, que había estado más de diez años sin escribir, había retomado la idea de escribir esta novela y había empezado en secreto, supongo que impulsada por el visible deterioro de mi abuela desde la pandemia.
Durante una conversación que tuvimos en una de mis visitas, ella me dijo que siempre había tenido el deseo de escribir un libro sobre su vida. Yo, con el corazón en un puño, le dije que ya había empezado a escribirlo.
Siempre había tenido miedo de que a ella no le gustara la idea de que su historia se hiciera pública. Remover el pasado y hablar de lo que se ha silenciado en la familia no siempre es bien acogido. Saber que contaba con su bendición me dio el permiso que sentía que me faltaba para seguir con el proyecto.
Transformar la realidad en ficción
Escribir La hija del rojo fue un proceso de descubrimiento, tanto personal como creativo. Aunque la novela está basada en hechos reales, yo no estuve ahí para saber exactamente cómo fue cada situación. Así que tuve que hacer una especie de patchwork con retales de historias oídas por mí, madre y mi tía a lo largo de nuestras vidas y documentarme para rellenar todos los huecos y encontrar explicaciones a una serie de anécdotas dispersas.
Como psicóloga, siempre me ha fascinado entender lo que motiva a las personas y cómo las experiencias de vida moldean su personalidad y decisiones. El personaje de Mercedes, por ejemplo, no es solo una mujer que sobrevive a las adversidades; es un personaje profundamente humano, con contradicciones, miedos y deseos. A lo largo de la novela, exploro cómo su infancia traumática y su lucha por adaptarse a una nueva vida en Argentina la transforman, obligándola a mirar a sus fantasmas y a redescubrir su propia fortaleza.
Un homenaje a la resiliencia femenina
Más allá de ser una historia personal, La hija del rojo es un homenaje a las mujeres que, como mi abuela, encuentran la manera de salir adelante a pesar del trauma. Como pesona que ha tenido también una infancia marcada por el trauma, me siento muy identificada con la necesidad de mirar amorosamente atrás para integrar el pasado para poder seguir adelante de forma más sana.
En una época en la que las mujeres tenían pocas opciones y vivían bajo la sombra de la guerra, el hambre y el exilio, ellas lograron no solo sobrevivir, sino también construir un futuro para sus familias. A través de Mercedes y los demás personajes femeninos de la novela, quise capturar esa resiliencia y mostrar que incluso en los momentos más oscuros, hay fuerza y esperanza.
Raíces que nos definen
Escribir La hija del rojo ha sido un viaje emocional y transformador. Me permitió conectar con toda la rama materna de mi familia y sanar heridas familiares.
La novela no es solo una ventana al pasado; es también un recordatorio de que nuestras raíces y nuestras emociones son fundamentales para entender quiénes somos y hacia dónde vamos. A través de las páginas de este libro, espero que los lectores puedan conectar con sus propias historias familiares y encontrar inspiración en la fortaleza de quienes nos precedieron.
Esta novela también habla de la importancia de sanar los traumas familiares, de contar lo no contado y perder el miedo a hablar de lo que duele tanto que ni se menciona.
Conclusión
La hija del rojo nació del deseo de dar voz a una historia que, aunque profundamente personal, es también universal. Es una obra que habla de amor, pérdida, resiliencia y la importancia de recordar.
Al compartir cómo surgió esta novela, espero que puedas entender mejor el corazón que late detrás de sus páginas. Y si decides leerla, que encuentres en ella no solo una historia, sino también una conexión con las emociones y experiencias que nos hacen humanos.


Gracias por rehacer y escribir la historia de nuestra familia. Yo ya he tenido la suerte de leerla me emocionó de principio a fin. Con muchas ganas de tener el libro editado entre mis manos
Gracias 💜
¡¡Gracias!!
Estoy deseando conocer esta profunda y sanadora historia.
Y ¡yo estoy deseando que la leas!
Otra vez me he emocionado al leer tus palabras. Para mí es un regalo que hayas escrito esta novela dando un lugar a la historia de la abuelita y de nuestra familia. Muchas gracias!!
Estoy feliz de acompañarte en este momento de tantas emociones en que tu novela a abrirse al mundo.
gracias Deli!